domingo, octubre 02, 2005

Detalles clave para despegar



por Ramon

Irene Tinagli elaboró junto con Richard Florida el informe "Europe in the Creative Age". Meses atrás, acudí a una sesión donde compartió ideas para atraer clase creativa a Catalunya. "Los de siempre" eran mayoría en la sala. Universidad, empresas y administración catalanas. Tinagli intentó abrirles una ventana nueva. Se asomaron y les dió vértigo. Se aferraron a la seguridad del punto de vista "de siempre". Los más críticos se lanzaron en cuerpo y alma a la típica sesión de autoflagelación e impotencia compartidas. Ya sabéis: que si las infraestructuras, que si los chinos, que si Madrid, que si universidad autista, que si empresa cateta. Vaya, lo mal que está todo, lo mal que lo hacemos y lo mal que nos va a ir. Patético. Un mal rollo importante que cada vez comparto menos, por cierto. Aún no sé por qué, pero soy optimista.

Acabado el psicodrama, algunos nos quedamos charlando con Irene. Aunque Richard Florida insistiera en revitalizar barrios y promover lo más vistoso de la escena alternativa, al final, nos confesó, no servían de nada sin los pequeños detalles, los que facilitan instalarse en una nueva ciudad, montar un negocio, tener tiempo para la familia y los amigos, para reflexionar, para crecer, facilidad para moverse, contar con un marco legal claro, aplicado y respetado, una administración de justicia clara, servicios sociales amplios, una administración con vocación de servicio...

He recordado todo esto al solapárseme en pocos días una conversación y un post. La primera con mi amigo J. , consultor, que ha vuelto a BCN tras casi 12 años en Benelux, Alemania e Inglaterra y la otra en el blog de Martin Varsavsky (Jazztel). Coincidencia. Cruce de ideas.

La conversación con J. fué más o menos así (no perdáis de vista que su sueldo más participaciones en beneficios, lo sitúa algo así como tres desviaciones típicas por encima de la media salarial del país):

"Macho, no veas qué precios tenéis aquí. Nos hemos ido a vivir fuera de BCN. Menos mal que todavía tenía un piso de estudiante que me compró mi padre y me lo vendí"
"Salgo del trabajo a las 19:30 y me miran con malos ojos. En Bruselas, entraba a la misma hora pero jamás estaba en casa más tarde de las 18:30... y salían más proyectos y más rápido que aquí"
"Pensaba coger el tren para volver a casa, pero los horarios de Renfe son de juzgado de guardia. Me paso el día en las Rondas y en la autopista. Cuando llego, los niños ya están durmiendo"
"Como quería educación laica y sacar a los niños de pijerías, he descubierto el sistema tan rocambolesco que tienen aquí para asignarte la escuela pública: es casi soviético de lo enrevesado y lento que resulta. No entiendo porque no puedes escoger más libremente dentro de la pública. Y no entiendo de qué les sirve tanta informática gestionando el sistema de asignación"
"Ha sido alucinante traerse los coches aquí y matricularlos. He tardado más de seis meses en tenerlos legalmente OK"
"Mi mujer, que es de Luxemburgo y abogada, ha pasado un calvario para empezar a tener los papeles en orden. No veas la que le debe esperar para colegiarse"
"Los pequeños arreglos de la casa sólo me funcionan bien, gracias a Mohamed que es un marroquí superprofesional y de lo más cumplidor. Lo encontré de casualidad después de hartarme esperando a "servicios profesionales" de lampistería, o lo que fuera. Me decían que vendrían "entre 11 y 13" y luego no aparecían. Si me quejaba, contestaban que no era culpa suya y me venían a decir que era gilipollas de esperar a que llegaran dentro de esas horas, que las daban como referencia y poco más. De hecho, en dos ocasiones me dijeron literalmente que era gilipollas. !A un cliente!. Cuando vivíamos en Münich el lampista decía que vendría entre 11 y 11 y cuarto. Y lo hacía. Mohammed no me ha fallado ni una vez y si llega tarde me llama al móvil deshaciéndose en disculpas. Supercortés. Me ha dicho que aunque ya es legal, se está volviendo loco para poner en marcha una pequeña empresa de reparaciones domésticas: le piden avales y avales. Lo voy a avalar yo. Se nota que aquí todavía piensan en la inmigración a la antigua"
Veámos que dice un millonario (Varsavsky)....

Hoy Expansión trae un artículo que dice que las empresas públicas deficitarias españolas le cuestan a cada español 150 euros. Esto es un dato importante. Pero para mí no se trata solo de que estas empresas estatales son deficitarias. Lo que observo viviendo en España hace 10 años luego de vivir en Estados Unidos 18 años es que el gobierno nacional español en sí es un pésimo proveedor de servicios. Mi comentario general es que aunque la empresa española poco tiene que envidiarle a la empresa norteamericana y que mis empleados en Jazztel y Ya.com era tan buenos como los de Urban Capital o Viatel en Estados Unidos que los empleados públicos norteamericanos y los empleados públicos españoles parecen venir de dos planetas diferentes. La calidad de los servicios públicos españoles es patética: la justicia es increiblemente lenta, la obtención de documentos tipo DNI o pasaporte también, el correo es especialmente irresponsable, en el campo de la aviación la lentitud que tiene el gobierno para entregarle acreditaciones a pilotos atenta directamente con la posibilidad de los mismos de ejercer su profesión, los permisos relacionados con la construcción son anormalmente lentos y el proceso poco transparente. Lo que yo me pregunto es cuándo cambiará esto, cuándo hasta los mismos empleados públicos que si quieren ser productivos lograrán convencer a los demás o el público al sistema estancado. Como las diferencias entre el PP, PSOE, CIU son tan pocas a nivel de políticas económicas creo que llegó la hora de votar a los que sean mejores gestores y de terminar el sistema de los funcionarios y sus trabajos garantizados de por vida.

(Por cierto que esto me recordó que los servicios más eficientes y donde más uso de internet se hace... son para cobrar el impuesto de las "personas físicas").

Uno y otro, me han recordado la "facilidad del día a día" y lo importante que es la calidad de las estructuras que ofrecen los servicios para el día a día. Y no sólo eso, sino también lo importante que es la actitud de quienes los proveen tanto desde lo público como desde lo privado.

Si os parece un enfoque correcto, ¿Tenéis algún otro ejemplo de engranaje que pueda facilitar el día a día? ¿De cómo funciona?¿De cómo mejorarlo?.